Quién Soy


Nací un 29 de enero de 1956 en Punta Umbría, provincia de Huelva. Entre dunas de arena, infinitos pinares y calles aún sin nombre pasé mi infancia. Y desde muy pronto mi vida estuvo unida al mar. La necesidad familiar hizo que desde los 13 años ayudara a mi padre y a mis hermanos en sus labores de maestro redero, allí muy pegado a la ría. Primero llevándoles el desayuno, luego llenando las agujas de hilo o llevando los artes a los barcos en patera.

 

A partir de entonces, mi vida transcurre entre hilos, redes, nudos, artilugios de pesca, muelles y marineros durante cuarenta y cinco años. El mar vivía una época boyante, lo que nos permitía arreglar y hacer nuevos artes de todas las modalidades (cerco, arrastre, palangre, pareja o trasmallo) para barcos de Huelva y Cádiz.

 

Por aquella época, también me picaba la curiosidad y pronto descubrí el macramé, sin saber entonces que se llamaba así, debido a los cinturones, las pulseras o las garrafas que forraban con hilo los marineros para matar el tiempo. 

 

 

Después de trabajar para grandes empresas en Huelva y de la caída del sector, hubo que reponerse. Fue entonces cuando me adentré de lleno en el mundo del macramé o el arte de hacer nudos decorativos. A través de varios libros sobre el tema y mi iniciación en el mundo de la informática e internet fui ampliando mis conocimientos lo que me llevó a confeccionar nuevos artículos.

 

Tuve la oportunidad de exponer parte de estos trabajos en distintas exposiciones locales así como de dar clases de macramé en asociaciones de vecinos. Todo ello me permitió, junto con el boca a boca, ir recibiendo encargos de conocidos. Además, gracias a un blog y una página en Facebook, incluso pude enviar mis trabajos a buena parte de Andalucía, el resto de España e incluso al extranjero.

 

El culmen de mi profesión llegó cuando tuve la fortuna de realizar la arboladura y la cabuyería del Galeón Andalucía, una réplica de los galeones españoles del siglo XVII. Este barco, propiedad de la Fundación Nao Victoria, fue construido para ser el Pabellón de Andalucía en la Expo de Shanghái (China) de 2010. No podría ocultar, por tanto, el orgullo que siento de haber contribuido a realizar esta colosal obra de arte que ahora navega por mares y océanos de todo el mundo.

 

 

Pero esto no ha acabado aquí pues sigo inmerso en el mundo del macramé, elaborando cortinas o maceteros, arreglando sillas, forrando garrafas, tematizando locales y muchas más cosas para aquel que así lo desee. Y, sobretodo, con muchas ganas de enseñar lo que hago a través de esta nueva página web y de próximos tutoriales. Desde la base del oficio que aprendí, el de maestro redero, pero con una visión al modelo de comercio de hoy. O como suelen decir: “renovarse o morir”.